jueves, 25 de febrero de 2010

capitulo 14



Ramiro ha entrado en las dependencias del servicio. Busca a David. Éste está desnudo en la cama con Alberto. Javi ha visto entrar a Ramiro. No lo piensa.
--¡¡Ramiro¡
Va hacia él.
--¿¿qué haces aquí?¡
Ramiro queda sorprendido.
--¿¿qué pasa? Estoy buscando a David...
Javi quiere evitar que Ramiro viva una situación como la ha vivido él que en su caso sería un golpe más duro porque es su hermano y porque no imagina que es gay. Tratando que no se le note mucho su interés en echarlo de allá.
--¿para qué quieres hablar con e jardinero?
--No es asunto tuyo...
Javi agarra del brazo a Ramiro y lo va llevando a la cocina. Ramiro está muy sorprendido.
--¿pero qué pasa?
--No nada... es que quiero hablar contigo...
--¡¡tú y yo nunca hemos sido amigos y después que no me quieras contar lo que sabes de mi hermano no tenemos nada de qué hablar...¡¡
--No ha pasado nada... Yo no lo sé nada a tu hermano...
--pero tú me dijiste...
Javi no lo deja seguir:
--No me hagas caso...yo le contesté de una manera incorrecta él se enfadó, sacamos el tema de la herencia... Yo creo que ante todo tenemos que ser hermanos...
--¡¡tú y yo no somos nada...¡
--Mi padre es el viudo de tu madre, pues hombre, yo creo que a algo nos tocamos... Yo apenas me acuerdo de mi vida antes de esta casa...
--Eres tú el que siempre has hecho frente con tu hermanito...
--y tú con el tuyo... yo creo que ya debemos empezar a llevarnos bien...
Ramiro actúa a la defensiva pero ya se ha olvidado de David y Javi sabía que si le hablaba de la herencia si olvidaría de lo demás y es lo que quería.
--no es posible que nos llevemos bien cuando tu hermanito quiere tener un hijo para echarnos a mi hermano y a mi de nuestra casa... Tú sabes que esta casa nos pertenece más a nosotros que a vosotros...
--Mi padre tiene derechos a la herencia, era su marido...
Ramiro se altera mucho siempre que habla del tema. Aunque Javi lo que menos quiere es discutir sobre ese tema le ha venido muy bien para lograr lo que quería.
--¡¡tu padre es un caza fortuna...¡¡
--¡¡no te consiento que hablas mal de mi padre, él…¡
Ramiro no le deja seguir:
--¡¡por favor... no sé qué hago aquí...¡¡ ¡¡estoy perdiendo el tiempo...¡¡
Ramiro sale de la cocina, se va a su cuarto. Javi se toma una cerveza. Se queda tranquilo, el haber ayudado a que Ramiro no descubra el secreto de su hermano alivia un poco su culpa por no parar a su hermano.
--si Carlos sabe que he ayudado a Ramiro me mata pero es que si esos dos están juntos va a ser demasiado fuerte para él y no creo que sea justo...





Mientras, sin sospechar lo cerca que ha estado su hermano de descubrirlo, Alberto está feliz al lado de David. Los dos tumbados de frente pero mirándose a los ojos. Con sus manos se acarician. Llevan un rato en silencio, están muy agotados del placer. David sonríe con ternura:
--Hola --le dice David guiñándole el ojo.
Alberto sonríe:
--Hola.
Alberto lo besa.
--Te qui...
David le pone un dedo en los labios.
--No lo digas, ya sabes que estas cosas me incomodan...
--pero tú sabes que eres especial para mí...
--Lo sé pero a veces no hace falta que las cosas se digan con los labios. Se pueden decir con la piel. Ese siempre ha sido nuestro lenguaje... --le dice David guiñándole el ojo.
Se besan y se dan un par de vueltas más. En el momento en el que Alberto está encima. Lo mira enamorado. Lo acaricia y lo besa. Le quiere decir tantas cosas pero sabe que su amigo no lo quiere oír. Aunque hay algo que le preocupa:
--¿y ahora que?
David le guiña el ojo:
--pues tendremos que esperar a volver a agarrar fuerza... A mi personalmente me tardará unos 20 minutos antes de estar en plena forma y tú que no estás acostumbrado pues no sé si podrás dos polvos seguidos...
Alberto sonríe.
--sabes que no me refiero a eso... Te pregunto por ti y por mi... ¿qué pasa?
--¿porque siempre quieres analizarlo todo?
Alberto se tumba a su lado:
--No es eso, es que en el pasado me hiciste sufrir mucho...
David se pone de lado para estar frente a él:
--pero he vuelto ¿no?
--por eso. No sé qué relación quieres tener conmigo...
--¿y tú?¿qué relación quieres tener conmigo?
Alberto se sienta en la cama.
--No lo sé --dice triste.
David se sienta también lo acaricia.
--¿y entonces?¿porqué tenemos que pensar las cosas? ¿no es mejor que nos dejemos llevar?
--Puede ser.
--¿o es que tu pretendes que salgamos a la calle tomados de la mano como dos tortolitos? --esto último lo dice con ironía.
--¡No claro que no...¡¡ ¡Yo no quiero que mi hermano lo sepa¡ No sé si me entendería...
--Entonces?
--pero es que tampoco me gusta sentir que yo soy el patrón y tú el empleado con el que me acuesto...
David lo mira con mucha simpatía:
--¿y porqué no me ves como el amigo que ha sido el único capaz de lograr que disfrutes del sexo? Yo quiero ser un amigo para ti, no pretendo ser mal porque si lo quisiera tú tampoco me lo darías...
--lo siento pero es que tal vez llámame cobarde pero no me atrevo a dar la cara...
--No, eso no es cobardía. No tenemos porque dar explicaciones a la gente. La mayoría de la gente nos mira como si fuéramos inferiores, una subclase, en los mejores de los casos como un cáncer como el que hay que convivir.
--tú en tu entorno...
David no lo deja continuar ya que sabe lo que le va a decir:
--No tengo porque llevarlo escrito en la cara.
--¿entonces no te molesta que estemos en la sombra?
--No, al contrario. Así revivimos los viejos tiempos cuando tú tenías libertad de venir a buscarme cuando querías que --seductor-- era cada día para hacer nuestras cosas y yo de vez en cuando me metía en tu ducha o en tu cama... ¿te acuerdas?
Los dos se sonríen.
--si, fue una época bonita. Todo esto está muy bien hasta que nos descubren...
Alberto se vuelve a tumbar en la cama, se entristece. David se desliza hasta estar tumbado. Se gira para estar frente a su amante. Lo acaricie:
--no te pongas triste... Los que estaban equivocados eran tus padres... Ellos no tenían derecho a condenarte.
--ahora no me refería a mis padres sino a Javi. Como nos sorprendió él nos podía haber sorprendido Ramiro y eso sí que no lo soportaría.
--ya deja de preocuparte, otro día cerraremos la puerta...
--Sí me preocupo porque tengo miedo que nos delate. No quiero que vuelvas a buscarme...
--Ya los empleados no deben entrar en la casa, pues ahora sí que no me haces sentir bien, almenos no como antes...
Alberto lo acaricia:
--no te enfades, por favor. ¿tanto te molesta que nos veamos aquí?
--No me molesta ocultarme pero sí tener una doble vida, supongo que el que no quieras que se sepa lo nuestro no es porque quieras llevar una doble vida, ya sabes, casarte y este tipo de cosas...
--¿¿casarme? ¿para qué me iba a casar?
--No lo sé, para que nadie sepa que eres gay...
--Si me quisiera casar ya lo habría hecho. Me casé una vez porque me obligaron. No quiero volver a tener una mujer en mi vida y menos ahora con el lío de una herencia.
--¿de qué hablas?
David sabe lo que tiene que hacer, porque le están pagando.
--resumiendo, el primero en tener un hijo ya sea mío o de Ramiro y de los hijastros de mi madre se queda con toda la herencia...
--Ya claro ¿y qué vas a hacer?¿no vas a tener un hijo?
--No, jamás tendría un hijo en esas circunstancias...
--pues me alegro... Me sentiría muy despreciado si hicieras eso. No me sentiría parte de tu vida...
Alberto lo abraza:
--eres parte de mi vida. No quiero a nadie más que a ti.
Los ojos de David brillan de ambición. Ha sido tan fácil dominar a Alberto. Más de lo que pensaba. Le gusta estar con él pero también le gusta el dinero que le van a dar por eso.

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