viernes, 26 de febrero de 2010

capitulo 26



Alberto está horrorizado con lo que le ha dicho David.
--claro ni modo que me lo invente...
Le duele pensar que la obsesión de David por el dinero es aún peor de lo que creía. Pero es fácil creer en Augusto porque Alberto jamás imaginaria que Augusto está dentro de la batalla para quedarse con esa herencia. Alberto está muy dolido. Es Augusto el que apaga el video.
--lo siento... no te quería hacer daño... ¿¡¡cómo iba a saber yo que tú eres el Alberto del que me hablaron...?¡¡ No imaginé que la cosa fuera tan así... de hecho la última vez que me vino a buscar ya lo habías descubierto, me dijo que no te iba a dejar en paz, que te iba a estar espiando. Él quería volver conmigo y yo no quise... Te juro que me dejas de piedra con esa coincidencia... David que te quería controlar y resulta que sus dos exparejas se hacen pareja...
Alberto está muy aturdido:
--¿¿y para qué me mandó esto?
--no sé supongo que a lo mejor te está siguiendo para controlarte, él me dijo eso... supongo enteró que estamos juntos y te quiso lastimar... No sé, no debe querer que seas feliz... Te odia porque lo dejaste antes de asegurar que los otros tuvieran un hijo...
--¿él me odia?¿te lo dijo?
Por los ojos de Alberto deslizan lágrimas de sangre, Augusto lo acaricia:
--siento todo el daño que descubrir esto te está causando... después de lo que te hizo sufrir no quería pasara esto....
--¿y quien grabó este video?
--grabamos este video juntos porque me gusta aunque fue cosa de él... De hecho él se quedó la única copia. Teníamo una relación estable, supongo que pensó que era la mejor manera de tener controlado, de que no te alejaras de él... No debes querer que rehagas tu vida ...
Alberto da vueltas y vueltas por el departamento angustiado.
--Alejarnos de David es lo mejor que nos podía pasar... Quien sabe... quizás el destino ha querido que los dos nos curemos las heridas que nos hizo el mismo hombre... David es muy posesivo... me tenia casi como a su prisionero incluso yo era con quien se desahoga en la cárcel, me dolió que me dejara por ti... en realidad nos iba a compartir pero lo amaba de verdad no quise... Supongo que se enteró que teníamos algo y nos quiso fastidiar a los dos, yo te juro que no sabia que eras tu el hombre con el que él me hablaba con ese desprecio.
Alberto está muy impactado por todo lo que está descubriendo. Augusto hace una gran interpretación de hombre despechado y enamorado de nuevo. Acaricia a su vecino con una falsa ternura:
--mira por donde las burlas del destino sin saber nos hemos conocido y hemos sido amantes...
--¡¡esto es horrible...¡
Alberto se lleva las manos a la cabeza. No puede aceptar que sus dos amantes hayan sido amantes. Se levanta, se vuelve a sentar en la cama. Augusto se pone en cuclillas ante él:
--yo me estoy enamorando de ti, David me hizo sufrir mucho... no me juzgues por lo que hizo él...
Alberto se levanta, se golpea los puños:
--¡¡lo voy a matar...¡¡ ¡¡esto no se va a quedar así¡¡
Augusto se levanta,
--no le digas nada... es un criminal... Saldrás perdiendo...
--¡¡pero no quiero que se salga con la suya...¡
Los ojos de Augusto vibran de ambición. Por fin está dónde querían.
--¡¡claro eso es lo que tiene que hacer... que no te siga engañando... Demuéstrale que no eres el tonto que él cree dale donde más le duele...
Alberto es todo odio. El odio lo hace valiente. Se empieza a desnudar.
--¿¿qué haces?
--cállate y vivamos este momento... -dice besándolo.
Es Alberto quien toma la iniciativa, se queda desnudo ante Augusto al que tira de la cama. Augusto se deja dominar porque no quiere estropear las cosas ahora que está tan cerca de su victoria. Por dentro lo maldice:
--otra vez no... --dice para sí.
A Augusto no le hace nada de gracia acostarse con un hombre diferente con tan poca diferencia pero tiene que hacerlo. Alberto es suave, no lo lastima. Además Augusto se siente ya como anestesiado. Después del coito, David se fuma un cigarro. Alberto mira al frente. Está herido.
--¡¡tengo que lastimarlo como él me ha lastimado a mí...¡
A Augusto le da asco estar los dos desnudos en la cama, siente asco de lo que ha hecho pero la ambición es más poderosa que cualquier otra cosa.
--me alegro que te hayas decidido a olvidarlo... tenía muchas ganas de acostarme contigo de verdad... sin alcohol de por medio...
Alberto odia demasiado para sentir algo. Aunque en el fondo le excita compartir amante con su amado. Augusto teje los últimos hilos de su plan:
--Lo siento por ti pero nunca le lastimaste... que te hayas acostado con otro no es donde más le duele... él se ríe de ti, dice que no vas a tener un hijo y le dará un fortuna... Sólo teniendo un hijo te vengarías de él... lastima que yo no te lo pueda dar, que es algo imposible...
Augusto habla como quien no quiere la cosa. Como si no fuera algo que no le importa. LLeno de dolor, de rabia Alberto dice:
--voy a tener un hijo... Yo voy a quedarme con la herencia de mi madre...
Augusto se da la vuelta para que Alberto no vea su cara de victoria. Lo mira a él con cariño:
--a mi me encantaría tener a tu hijo en mis brazos pero ¿¿cómo le vas a hacer?
Alberto se levanta, se empieza a vestir.
--acompáñame... yo se de alguien que me ayudará...
Alberto se deja llevar por su odio, Augusto está radiante. Está seguro que su sacrificio al acostarse con esos dos hombres ha valido la pena.

Slay está en su casa. Le sorprende la llegada de Alberto y Augusto. Es muy de noche. Alberto está muy sofocado.
--¡me tienes que hacer el favor de tu vida...¡
Slay mira enamorada a Alberto:
--por ti daría mi vida...
Alberto y Augusto se miran satisfechos. Alberto toma de la mano a Slay. Se sientan en el sofá:
--te voy a contar una historia, es algo de mí que creo que no te va a gustar y te voy a pedir algo con lo que me vas a ayudar mucho, pero es algo delicado. Quiero que te pienses muy bien si lo haces porque después no hay marcha atrás...
Ella está tan enamorada que haría lo que fuera por él...

Slay se prepara para ser inseminada con el esperma de Alberto. La intervención será en la clínica del amigo de Augusto. Los dos hombres están con ella. Ya el ovulo ha sido fecundado. Slay está en la camilla, la llevan al quirófano para el implante. Alberto tiene dudas. No le parece justo ni para Slay ni para el bebé que nazca lo que van a hacer.
--aún estamos a tiempo...
Slay no lo deja seguir. Tiene miedo que la pare. Desea ese hijo. Ella lo acaricia.
--déjame tener la dicha de llevar un parte de mí en tu vientre... me queda claro que eres gay y que nunca podré tener nada contigo... amar a tu hijo será mi revancha... me lo debes...
Alberto ve en serio ilusionada a Slay con ese hijo y decide seguir adelante. Por otro lado, Augusto no ha podido controlar a Vanessa que está empezando a sospechar que su amante oculta algo así que para no llamar la atención, Valentina, por orden de Augusto, es inseminada ese mismo día.
--que sea el destino quien decida a cual arruinaré…

Valentina está sobre su cama llorando. Le horroriza que en su vientre crezca el hijo de Carlos pero le da demasiado miedo que la separen de su hija. Ramiro se acerca a ella:
--¿¿qué te ocurre?
Él es muy dulce, ella se refugia en él pero con una gran culpa en su interior. La que está feliz es Slay, llevar en su seno al hijo de Alberto es la felicidad total. Se acaricia el vientre deseando y sintiendo que hay ya una vida nueva dentro de ella. Un nuevo ser que es una parte de él y de ella. Alberto está con Augusto. Han vuelto a hacer el amor. Augusto siente mucho asco pero ya su plan está en marcha, sólo le queda aguantar. Alberto no puede evitar pensar en David. Le duele mucho haberse tenido que poner en su contra.

Días después... Ramiro entra en el despacho de su hermano. Slay está feliz. Augusto con ella. Están celebrando algo. Alberto no sabe bien como encajar la noticia.
--¿qué pasa?
Slay está tan feliz que es ella la que dice:
--Voy a tener un hijo de tu hermano...
Ramiro mira a su hermano sorprendido:
--¿¿qué?
Alberto se encoje de hombros. No muy orgulloso de lo que ha hecho dice:
--No quería que David se saliera con la suya...
Ramiro felicita a su hermano. Lo abraza. En realidad a ninguno de los dos hermanos le interesa demasiado la herencia pero no quieren que sea de Carlos.
--¡¡me muero por ver la cara de Carlos cuando sepa que tú venciste...¡
--No, que no lo sepa...
Mira a Slay:
--por su seguridad... esto tiene que quedar entre nosotros...
--como quieras...
A Alberto se le hace extraño lo que está viviendo. Un nuevo "amor", un hijo... a veces le parece que está viviendo otra vida. No la suya.

Ramiro llega a la mansión feliz. Teodoro , sus hijos y Vanessa están brindando. Ramiro llega con una sonrisa en su rostro. Carlos se acerca a él:
--esta sonrisa se te va a borrar cuando sepas que vencí...
--¿¿de qué hablas?
--Vanessa está embarazada... Así que he vencido yo...
Ramiro se queda sorprendido por la coincidencia. Carlos se le ríe y con desprecio:
--¡¡eres un perdedor, poco hombre... prepárate porque en poco tiempo te tendrás que ir de la casa...¡
Ramiro tiene que controlarse para no contar que su hermano también va a ser papá. A todos les sorprende que se retiré sin discutir.
--es un perdedor... sabe que ha perdido --Carlos.
--este planea algo y no me gusta...
Ramiro se acerca a las habitaciones molesto. Cualquiera de las dos mujeres puede ser la primera. Se sorprende al ver llorar a Valentina. Se acerca a ella.
--¿¿qué te ocurre?
Valentina siente vergüenza de ella misma pero eso no lo puedo ocultar:
--estoy embarazada...
Ella lo abraza. Él está incrédulo.

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